
No voy a negar que las navidades me agradan, me hacen juntarme más con la familia y amigos, y sobre todo empezar el año con nuevos propósitos que luego nunca cumplo. Además yo como cambio de año en Septiembre, Enero es puro trámite.
No obstante, para este año que comienza y que yo ya declaro como el "año de la independencia", tengo un propósito claro y evidente: Independizarme y como dice la canción: perder el miedo a perder.
Cualquiera pensará que independizarse es solo irse de casa; sin embargo eso ya lo hice y sigo sin sentirme independiente.
Quiero independizarme en el trabajo y trabajar nuevamente para mí. Durante toda mi vida laboral, salvo los últimos años he sido autónomo y dentro de lo malo, no hay que aguantar a nadie, y eso que yo he tenido suerte con mi jefe que es un señor muy educado. Pero me quiero independizar. Quiero que lo que yo gane, mucho o poco, sea para mí. No dar cuentas a nadie.
Quiero independizar mi tiempo. No quiero compartirlo con nadie que no me apetezca. Aprender a decir no. De un tiempo a esta parte me estoy volviendo algo egoísta con mi tiempo libre, quiero distribuirlo a mi manera sin dar cuentas.. Y no solo eso.
Voy a empezar de cero. Y no es que no me guste mi vida, es que creo que es un capítulo repetido una y otra vez, algo así como verano azul, que la primera vez me gusto, pero la enésima comenzó a aburrirme, aunque no niego que la serie tenía algo de especial. Así que voy a vivir otro año azul, pero sin un final fijado, dejaré que la propia historia me lleve a donde quiera. Ya veremos el final.
Quiero sentirme libre por primera vez, subir, bajar, estamparme, levantarme y volver a caer. Pero que el que se equivoque sea yo.
No pienso creer nada que no pueda contrastar, ni hacerme ideas pre concebidas, ni leer best sellers por el mero hecho de que venden; ni escuchar música super ventas. Tampoco me voy a reír de lo que se ríen todos.
La independencia es algo que me atormenta desde hace tiempo; se me ocurre pensar que esa independencia puede ir acompañada de soledad, de egoísmo tal vez, sobre todo en lo referente al tiempo. Se me antoja que me estoy enrareciendo; pero no. Quiero madurar, respirar la libertad. Vivir como quiero sin dar cuentas y si eso viene aderezado con una dosis de cambios, de soledad o de cualquier otra cosa, bienvenidos sean.
Y no es que con esto diga que lo vivido hasta ahora haya sido un rollo sin bases ni libertad. Es solo que ahora quiero otra cosa. Siempre he sido de cambios bruscos, y no cuando quiero, sino cuando mi cabeza ha madurado la idea.
Y espero cumplir: volar, soñar, perderme y encontrarme, equivocarme y rectificar; simplemente volver a empezar sin miedo a perder.












