El otro día, uno de los tantos de mis vacaciones, estaba yo tan agobiado en la playa como de costumbre, cuando apareció frente a mí una de esas Chonis que tan mal sobrellevo. Allá llegó ella con su pelo oxigenado, su bikini de mercadillo, sus gritos, su paquete de tabaco en la mano, su cigarrillo en la boca a modo camionero y sobre todo su voz, esa voz chillona y estridente que hace que todo el mundo vuelva la cabeza a mirar esos cutre tatuajes que decoran su piel.A mí, que tan poco me gustan las playas porque no soporto el calor ni la arena pegajosa ni los rayos de sol. A mí que me molesta más un grito que un mosquito, va la choni y se me pone delante. En ese momento pensé que mi jornada de playa, por el día de hoy había concluido; pero luego recapacité y me di cuenta que tenía ante mí una oportunidad de oro para observar y estudiar como se desenvuelven las chonis en sus jornadas vacacionales, en un hábitat diferente al habitual. Dejé reposar mi libro de Saramago sobre las piernas, me puse las gafas de sol y comencé a estudiar su comportamiento al mismo tiempo que me preguntaba como es posible el triunfo de las chonis en la sociedad actual.
Nuestra Belén Esteban particular, que como musa de todas las chonis inspira a esta que tenemos enfrente, se quito la parte superior del bikini dejando al descubierto sus tetas operadas (todas las chonis hacen Toples por supuesto) tiró el cigarro casi consumido al suelo, lo enterró en la arena con un movimiento rápido de sus pies y se sentó al sol, mientras la jauría de niños que llevaba alrededor montaban su campamento casi a mis pies y me llenaban de tierra las paginas del libro, con cada palada de arena que sacaban.
En fin, todo sea por la ciencia, pensé yo, aguantemos a ver que es lo que hace.


Como cabe esperar, a los diez minutos de observarla, llegué a la conclusión de que básicamente las chonis no hacen nada, salvo fumar mucho, gritar más todavía, y hacer gala de su ordinariez.
No quiero resultar clasista, ni que este post sea un insulto a tan sofisticada e ilustrada corriente artística, no, no. Cada uno es como es. Mi pregunta es ¿Por qué lo cutre esta tan de moda?¿Por qué se premia el chonismo en televisión frente a otras programaciones algo menos horteras? ¿Por qué nos hace tanta gracias ver a semejantes mujeres (y hombres que también tienen su aquel) comportándose de manera tan vulgar?
Las chonis llenan mercados, arrasan en televisión, pueblan bares a la hora del café, se reproducen por las tiendas de ropa china y se han hecho con casi todas las peluquerías de barrio. ¡Es como si Almodóvar hubiera asumido la presidencia del gobierno!(algo que no me extrañaría por otro lado)
En definitiva llegué a la conclusión de que si, que debo ser un clasista, que un poco de superficialidad y vulgaridad como decía Alaska, no esta mal, pero tanta ya cansa. Las chonis se creen la nuevas generaciones de las marujas, pero nada más lejos. Mas quisiera una choni tener la elegancia de una maruja.
La versión masculina la encontramos después en el marido, novio, padre de sus hijos, o lo que fuera, que apareció minutos mas tarde con la lata de cerveza en mano, el cordón de oro al cuello y la barriga redonda como un barril del susodicho liquido, y que para hacerse notar grito desde 50 metros más atrás para que todos los bañistas nos percibiéramos de su presencia.
Él sacó el móvil de la riñonera, ella el “cuore” del bolso (interesante revista para instruirse) y a pasar una jornada de playa.
Al día siguiente decidí que las playas abarrotadas no son lo mío. Que prefiero mil veces andar un poco y esconderme en algún recóndito lugar frente al mar, donde mis ojos no tengan sufrir tamaña ordinariez. Ya estoy harto de ser tan políticamente correcto ¿ME ENTIENDES!!!?
No quiero resultar clasista, ni que este post sea un insulto a tan sofisticada e ilustrada corriente artística, no, no. Cada uno es como es. Mi pregunta es ¿Por qué lo cutre esta tan de moda?¿Por qué se premia el chonismo en televisión frente a otras programaciones algo menos horteras? ¿Por qué nos hace tanta gracias ver a semejantes mujeres (y hombres que también tienen su aquel) comportándose de manera tan vulgar?
Las chonis llenan mercados, arrasan en televisión, pueblan bares a la hora del café, se reproducen por las tiendas de ropa china y se han hecho con casi todas las peluquerías de barrio. ¡Es como si Almodóvar hubiera asumido la presidencia del gobierno!(algo que no me extrañaría por otro lado)
En definitiva llegué a la conclusión de que si, que debo ser un clasista, que un poco de superficialidad y vulgaridad como decía Alaska, no esta mal, pero tanta ya cansa. Las chonis se creen la nuevas generaciones de las marujas, pero nada más lejos. Mas quisiera una choni tener la elegancia de una maruja.
La versión masculina la encontramos después en el marido, novio, padre de sus hijos, o lo que fuera, que apareció minutos mas tarde con la lata de cerveza en mano, el cordón de oro al cuello y la barriga redonda como un barril del susodicho liquido, y que para hacerse notar grito desde 50 metros más atrás para que todos los bañistas nos percibiéramos de su presencia.
Él sacó el móvil de la riñonera, ella el “cuore” del bolso (interesante revista para instruirse) y a pasar una jornada de playa.
Al día siguiente decidí que las playas abarrotadas no son lo mío. Que prefiero mil veces andar un poco y esconderme en algún recóndito lugar frente al mar, donde mis ojos no tengan sufrir tamaña ordinariez. Ya estoy harto de ser tan políticamente correcto ¿ME ENTIENDES!!!?









Las señoras que hacen todas estas cosas, son estupendas. Algunas veces, hablando con mis amigos, nos reímos (sanamente) de cómo todas ellas se parecen tanto. Todas las madres, al menos por aquí, cuando éramos pequeños y hacíamos alguna trastada, muy ofendidas decian:


