Últimamente se habla mucho del fin del mundo. Que tal vez este cerca. Que esto ocurrirá en el 2012, y un montón de apocalípticas revelaciones que nos auguran un final tan destructivo como trágico a la humanidad.
Desde Nostradamus al calendario Maya. Científicos y todo tipo de nuevos pensadores, de esos que llaman de la New Age, nos predicen que esto se acaba. Irremediablemente.
Y la verdad es que no me extrañaría lo más mínimo que la sociedad, el mundo tal y como lo conocemos, sufriera una profunda transformación. Y esto no debería ser malo.
Hace tiempo escuché una entrevista de Eduardo Punset, hombre que destaca por sus conocimientos científicos y su capacidad de inventar cuentos con poco fundamento, pero que en cualquiera de los casos de tonto no tiene un pelo, donde aseguraba que de esta crisis se saldrá cuando las personas aprendamos y cambiemos nuestros criterios, prioridades y forma de vida.
Que vamos avocados al fracaso de esta sociedad, eso no hace falta ser muy listo para presagiarlo. Este mundo da miedo.
Analizo y veo como se manipula la información, algo que me da pánico. Recuerdo cuando surgió la guerra de Irak y todos salieron a la calle a protestar por ella. Y todos tenían razón, pero ¿es que ya no hay guerras por las que protestar?. Cientos de personas mueren en países en guerra sin que nadie se preocupe por ellos lo mas mínimo ¿a lo mejor porque no se puede sacar provecho político?. Realmente la sociedad necesita un cambio.
Dentro de unos días se celebra el día contra la violencia de genero, situación que me tiene absolutamente compungido. ¿Adonde hemos llegado el ser humano, maltratando al más débil, maltratando a un semejante?. Cada día, solo en España, en mi país civilizado y occidental, muere al menos una mujer por malos tratos. Para ellas ya ha llegado el 2012.
Realmente hay que cambiarlo
La alimentación transgénica nos esta envenenando. Aunque aun no se ha demostrado que tenga algo que ver con el aumento de casos de cáncer, parece ser que por ahí van los tiros. Esta enfermedad avanza como la espuma y de forma irremediable. Los pesticidas y todo lo que inyectan a la carne provoca enfermedades mortales.
¿Y las grandes fortunas?¿y los países capitalistas incontrolados?. Todos estábamos muy bien mientras dos terceras partes del mundo se morían de hambre. Lavábamos nuestra conciencia apadrinando un niño con 30 euros que nos sobraban. Ahora que los países emergentes reclaman su parte del pastel, ya no esta tan bien. Ahora protestamos, pero aun esperamos que todo esto vuelva a su cauce y todos volvamos a ser los nuevos ricos que soñamos un día.
No hace falta ser Nostradamus. No es necesario descifrar el calendario Maya o esperar que los científicos digan que en 2012 puede haber un proceso de inversión de polo magnético que arrase la tierra. A la naturaleza ya nos la estamos cargando nosotros y no aprendemos. A las personas ya nos las estamos cargando y no aprendemos. El Apocalipsis le estamos creando nosotros. No somos capaces de reciclar, ni de utilizar energías renovables que no contaminen. Todavía hay países que no cumplen el protocolo de Kioto.
Un cambio. Un gran cambio cultural y de valores es nuestra única salvación. Sino, tarde o temprano, nosotros o nuestros hijos vivirán una situación irremediable de destrucción. Y yo no soy apocalíptico.
Ancianos. Tercera edad y última, porque ya no hay cuarta. Si llegas ahí, has llegado lejos.
Frecuentemente voy a visitar a un familiar alojado en una residencia y con la cabeza casi perdida. ¿Dónde estarán todos sus recuerdos? ¿Dónde quedaron sus ilusiones, sus proyectos y hasta su voz?
Cuando me siento a su lado la escucho respirar. Antes no paraba de hablar. Cuando era más pequeño y ella aun conservaba la cordura, había veces que le pedía que se callara porque siempre estaba contando las mismas batallas; Ahora pagaría por escuchar de ella una frase completa y coherente. Ella, que tanta guerra dio, esta ahora en una silla frente a la ventana
iluminada por el sol que se posa cálido sobre su cabello cobrizo. Aun conserva su coquetería, o más bien se la conservan los demás.
Me fijé en sus manos la última vez que estuve. Apenas si son huesos y algo de piel. Recordé
cuando me llevaba al campo a recoger cardos para cocinar. Sus manos que todo lo pudieron y sus piernas que ya no pueden caminar, han recorrido el mundo entero. Ha vivido el amor, a su manera. A sufrido el hambre de la guerra. La muerte de sus padres, de su marido.
Su voz, que ahora no sabe pronunciar más que monosílabos, antes narraba las más bellas
historias. Me hablaba de la cartilla de racionamiento, Me contaba su boda con todo lujo de detalles, y describía a sus padres con tanto amor que aunque nunca los conocí es como si aun estuvieran. Recordaba su casa del pueblo, aun lo hace, y algún amor de juventud.
Es de lo único que parece acordarse ya, de sus padres, de su niñez. Igual que si la estuviera viviendo ahora mismo. Como si la vida fuera un circulo y al final, en el ultimo extremo, se juntara con el primero, con la niñez.
¿Cuánta vida queda en sus ojos transparentes. Claros. Completos? ¿Cuántas cosas les quedan por mirar?
Cuando llego sonríe, y me conoce. Eso, tan solo eso. Unas horas es lo único que le puedo ofrecer, y un beso al despedirme, una de las pocas cosas que aun no ha olvidado porque se señala la mejilla con el dedo.
No sé porqué, pero tengo debilidad por la tercera edad. Todos los sentimientos y emociones que no me provocan los niños, me lo provocan los ancianos. La sensibilidad de su vida, de una vida que se perderá en el tiempo.
Es una suerte llegar a viejo. Es una suerte poder vivir tanto. Y es una suerte para nosotros poder compartir con ellos todo lo que nos ofrecen. Sacar un poco de tiempo y aprender, porque algún día, si llegamos, seremos nosotros los que miraremos el mundo a través de unos ojos a punto de marchar.
Hace unos días, los compañeros del blog http://imatgesdesilenci.blogspot.com/, me recordaron que en Madrid existe un lugar con las mejores esculturas funerarias, posiblemente, de toda España.
Así que me acerqué a visitarlo y a hacerle unas fotos para poder compartir con ellos y con todos los visitantes de este blog la experiencia. Por eso esta entrada se la dedico especialmente a todos los amigos de Cataluña que tantos y tan buenos sitios nos enseñan. Las direcciones de sus blog, que recomiendo que visitéis, están en el lateral derecho de esta pagina.
El Panteón de Hombres Ilustres es un edificio de estilo Neo Bizantino cercano al Retiro, y que aunque actualmente solo contiene los restos de Canalejas, el lugar dispone de estupendas esculturas funerarias.
Aunque la primera idea, alrededor del año 1830, fue albergar los restos mortales de Cervantes, Lope de Vega y Tirso de Molina, entre otros, Resultó prácticamente imposible ubicarlos y realizar el traslado, así que finalmente se otros restos como los de Garcilaso de la Vega, Quevedo o Calderón de la Barca, que se albergaron en este edificio hasta que años más tarde fueron devueltos a su lugar de origen.
La visita se realiza en diez minutos, si te entretienes, sino en menos. Sin duda alguna prefiero a nivel de arte funerario cualquier cementerio, por ejemplo el sacramental de San Justo del que en breve publicaré las fotos y que es una verdadera joya.El panteón actual data de 1890, cuando la reina Maria Cristina mandó construir, anexo a la basílica de Atocha, un panteón que albergara como en la idea original los restos mortales de personajes ilustres.
Allí fueron enterrados Francisco Martínez de la Rosa, Diego Muñoz-Torrero, Juan Álvarez Mendizábal, José María Calatrava, Salustiano Olózaga, Agustín Argüelles, Antonio Cánovas del Castillo, Práxedes Mateo Sagasta, Eduardo Dato y José Canalejas. Salvo este ultimo todos los demás han sido reclamados y entregados a diferentes ciudades españolas, pero no las esculturas funerarias que los albergaron. Joyas que se pueden visitar gratuitamente y que actualmente pertenecen a Patrimonio Nacional.
Mi opinión personal con respecto al lugar, es mas de museo que de Panteon. Es un recinto pequeño, muy cuidado en un edificio bellisimo, pero frio, repito, tipo museo.
Como siempre, desde que escribo este blog, una entrada me lleva a otra. Lo mismo me da por poner fotos de los cementerios que visito, como escribir sobre lo que pienso. Soy de mente inquieta y eso me impide centrarme en uno u otro tema. Me gustaría que las personas que leen este blog (gracias a todos, cada día sois más), supieran más o menos de que voy a escribir en la próxima entrada, pero la verdad es que no lo sé ni yo, y no soy capaz de centrarme en una sola disciplina. Mi cabeza bulle y va lanzándome ideas.
Otras veces no es así. Una noticia o un comentario a alguna de las entradas me dan pie a una nueva reflexión.
Con la entrada anterior, tuve el honor de contar en los comentarios con el Zurdo y con Gonzalo Escarpa entre otros. Este último me remitió a un articulo escrito por él, en el que analizaba con muchísimo más acierto y profesionalidad que yo, como la cultura se pone al servicio del dinero; y ojeando su blog encontré una entrada de la que me he permitido copiarle el titulo: Es un escándalo.
Y esto me ha llevado a analizar lo que para mí y para cualquiera debería ser un escándalo o no.
En este mundo donde asistimos sin pudor y a diario al maltrato y la violencia de genero, donde padres denuncian a sus hijos y decenas de ancianos mueren solos en su casa, es un escándalo que Gonzalo Escarpa, en un ejercicio de creatividad literaria, utilice palabras malsonantes contra varios políticos.
En este país, donde el sensacionalismo y la sinrazón han llegado a todos los medios de comunicación; donde los niveles académicos de los jóvenes están en la cola de Europa, donde gana más un futbolista que un científico, es un escándalo que sin ningún pudor se descontextualice lo que escribe un autor y hacer de esto una noticia más o menos morbosa.
Un escándalo es el terrorismo, la pasividad de los sindicatos, el maltrato animal, la falta de creatividad, el poder al servicio del dinero, el todo vale por la pasta, el abuso de poder de nuestros políticos frente al pueblo que les ha votado, no un poema.
Me escandaliza el mundo, no lo niego. Me escandalizo cada día cuando veo las noticias, y en cada canal las cuentan a su manera. Me escandalizo con la corrupción, con la incultura, con el pasotismo, con la falta de posibilidades de mucha gente, con el paro, con la insensibilidad hacia el arte y así podría escribir páginas y páginas de cosas que me escandalizan, pero desde luego para nadie debería ser un escándalo un libro (salvo que sea muy malo), una bronca de Belén Esteban con su marido, ni un desnudo de Elsa Pataki. Eso no es un escándalo. Marquemos la diferencia. Utilicemos bien las palabras.
A favor de la cultura se hacen barbaridades. Cultura, y se nos llena la boca con la palabra.
Este país que desprecia la cultura hasta límites insospechados, se recrea luego diciendo que es una nación donde se apuesta por ella.
Digo esto tras analizar, sin mucho esfuerzo porque salta a la vista, de que manera se utiliza la palabra para ponerla al servicio del dinero. No es nada raro, al fin y al cabo es lo que mueve el mundo.
Si tomamos la rama de la literatura, veremos como la industria editorial no apuesta nada por los autores noveles, regalando dinero en premios multimillonarios (como el Planeta) a autores consagrados que en la mayoría de los casos ya no tienen nada que contar. (No hay certamen peor considerado por un lector que se precie)
Seguro que hay cientos de autores, escritores, poetas, narradores fabulosos que no pueden publicar nada.
Si seguimos por la música, no hay gran diferencia. Dicen las grandes discográficas que nos estamos cargando la industria música. ¿Qué tal les iría si apostaran un poquito por el talento y se olvidaran de las cifras?. Probablemente ganarían mas. Creo que quien lleva tiempo matando la música son ellos.
La mayoría de la música de calidad no suena en las radios. Hoy en día las posibilidades de grabar un disco una banda que este empezando son casi nulas. Salvo reclamos del público.
Y así continuamos con la pintura, la escultura y el arte en general.
Si, es verdad que la industria no tiene porque arriesgar su dinero en algo que no va a dar beneficios. De acuerdo, pero entonces que no hablen de cultura, que hablen de negocio.
¿Y nuestra clase política?¿de que manera promociona la cultura?¿hay algún tipo de presupuesto para fomentar la creatividad?. Ah! No, que se ha recortado el presupuesto para investigación y desarrollo. Todo lo contrario. Los únicos que pueden enganchar presupuesto publico son los chupones del gobierno de turno, sea uno u otro.
No soy nostálgico de otros tiempos, sin amargo si añoro la apuesta que existió en España en los años 80. Aquel revuelo creativo, en el que cualquiera que quisiera cantar, tenía un escenario para hacerlo (¿Por qué no resucitará Tino Casal?). Cualquiera que supiera contar algo, bien a través de una película o de una narración, tenia presupuesto público para hacerlo.
Ya que no hay interés por nuestras políticos y “grandes hombres y mujeres de la cultura”, todos esos que se aprovechan del canon digital y hasta de la TV; Todos esos que chupan del presupuesto público para hacer películas soporíferas, al menos si que surgen como oasis, ideas que por cierto vienen de los de siempre, de aquellos que se preocuparon por la cultura y siguen en ello.
Hace unos días, me llevé la sorpresa por parte de Fernando Márquez “el Zurdo”, que me comunicó en mi blog la existencia de “la Piscifactoría”, un laboratorio de creación donde con los medios posibles se apuesta por la cultura y el talento.(http://lapiscifactoria08.blogspot.com/). A peticion añado esta piel de Lobo para cuantos quieran saber algo más. http://wwwpieldelobo.blogspot.com
Gracias a personas así, a colectivos así, a algunos aun nos queda una luz al final del túnel para
poder disfrutar algo más y más de cerca del arte y la cultura que los de arriba nos niegan.
En esta nueva etiqueta que he denominado "campo de estrellas", iré escribiendo sobre otra de mis paranoias: mis mitos. Ya escribí que yo soy mitómano, así que poco a poco desgranaré uno a uno cada uno de estos personajes.
DIEZ AÑOS SIN ENRIQUE URQUIJO
Dale al Play
Este mes se cumplen 10 años desde que Enrique Urquijo marchó de este mundo, y no he querido dejar pasar la oportunidad, una más, para recordar a este hombre que con su voz y sus canciones a compuesto gran parte de la banda sonora de mi vida y la de mucha gente.
Sea este mi pequeño homenaje.
Los Secretos y Enrique Urquijo en particular, son un paréntesis extraño en la música que me gusta y que habitualmente escucho. No suelo seguir a grupos que llegan al gran público, no me suelen gustar. Me suelo ir más hacia la música independiente y en especial hacia la más oscura y tenebrista. Ahí es donde encuentro la posible relación con Enrique. A los Secretos le ha perseguido siempre la tristeza, por mucho que ellos lo nieguen. Las letras deprimentes de sus canciones. El mismo Enrique declaró en muchas ocasiones que era incapaz de componer nada si no estaba triste.
Conocí la personalidad de Enrique a través de un libro publicado por Rama Lama Music, titulado “Adiós tristeza”. Enrique fue un hombre tímido pero apasionado en todo lo que hacía. Cada una de sus canciones reflejan su personalidad inquieta y obsesiva. Tuvo una vida rara, no fue muy afortunado en amores, y los tiempos que le toco vivir, donde las drogas estaban al orden del día, le fueron destruyendo poco a poco.
Mi relación con el grupo viene más o menos desde los 15 años cuando , como toda la gente de mi generación, escuchábamos en lo bares canciones como “déjame” o “sobre un vidrio mojado”, entre medias de muchos otros Hits de la época. Sin embargo algo me atrajo especialmente de la voz de Enrique Urquijo que me hizo investigar mas sobre él. Comprarme algo más que un recopilatorio de Grandes éxitos.
Chocaba bastante en mi, con mis referentes musicales tan diferentes a los de los hermanos Urquijo, que tuviéramos algo que conectara a uno con otros. Recuerdo cuando escuché “el primer cruce” “ojos de perdida” o "quiero beber hasta perder el control" con una base rítmica tirando a Rock and Roll americano y algo country, sonido que en esos momentos yo detestaba, y que sin embargo en la voz de Enrique me parecían espectacularmente bonitos.
Me compre del tirón, “la calle del Olvido” y un concierto que sonaba fatal, donde descubrí la canción mas importante de todas las que escuchado nunca: “Buena Chica”
Este tema tiene para mi especial importancia, porque aparte de las cientos de veces que la habré escuchado y no me canso jamás, tiene un significado especial en mi vida que la gente que me conoce sabe cual es. Es sin duda mi canción favorita ya no solo de Los Secretos, sino de todas.
A mis amigos les parecía lo peor que a mi me gustara un grupo así, mientras lo que se llevaba entre nosotros era mas punk, pero yo no podía evitar sentirme cautivado por la voz de este hombre. Me empapé de su tono tristón y melódico.
Un sábado por la tarde, de camino hacia la Sala Revolver de Madrid, entré junto a un amigo a comprar tabaco a un pequeño bar que pillaba de camino, en la plaza de Conde Suchil. Al cruzar la puerta estaba sonando una canción de Enrique (si no recuerdo mal “ojos de gata”) y comencé a tararearla, pero al acercarme hacia la maquina, vi que sobre una pequeña tarima estaba él, con una guitarra dando un pequeño concierto para muy poca gente, como a Enrique le gustaba. La verdad que no habría más de cuarenta personas allí. Frené de golpe y me quedé hipnotizado por la situación. Enrique Urquijo ya era para mi el gran mito, uno de los primeros mitos de mi vida y estaba allí, tan cerquita que me vio la cara de asombro y sonrió, o me lo pareció a mi. Disfruté de las cinco o seis canciones que tocó y luego marché. Podría haber hablado con él cuando bajó de aquella tarima (que ni siquiera era escenario), haberme acercado a saludarle porque resultaba muy accesible y había muy poca gente, pero a mi siempre me ha paralizado ver a las personas que admiro de cerca y me muero de vergüenza si tuviera que decirles algo. Así que me di media vuelta y me fui, satisfecho de haber vista tan cerca al genio.
Lo demás fueron discos y mas discos: “Adiós Tristeza”, “Dos caras distintas”, “Cambio de planes”.
Cuando salió Cambio de Planes me acababa de dejar con una novia del instituto, una chica que se llamaba Elena y , tonterías de la adolescencia, me iba hacia su barrio siempre tarareando esta canción.
Cada tema de Los Secretos puede situarme en un momento de mi vida. Seguí escuchando tanto al grupo como las dos joyas que sacó con Los Problemas, pensando que Enrique Urquijo era una fuente inagotable de canciones bellas, de composiciones que podían hacer que te identificaras con sus letras.
Pero no fue así.
Enrique falleció el 17 de Noviembre de 1999, con tan solo 39 años. Prefiero no detallar aquí las causas que ya todos conocemos, pero no murió de la mejor forma posible ni en su momento.
Por lo que se de él, siempre fue una persona depresiva. Un hombre al que no le gustaba mucho este mundo y caminaba entre el entusiasmo de su música y el desencanto general hacia lo que le rodeaba. O eso cuentan los medios de comunicación.
A mi la personalidad de Enrique me gustaba, porque si no hubiera así, no habría creado las canciones que creó; pero cada vez que escucho temas como el ultimo “hoy la vi”, “cambio de planes“, “hoy no“ “pero a tu lado“, “margarita” y muchos más, siempre pienso ¿Cuánto hubiera podido dar de sí este hombre si continuara vivo?. Cientos de canciones que se llevó y que no podrá compartir con la gente.
Hace un par de semanas, su hermano Javier ha publicado una maqueta de Enrique en su nuevo disco. La escuchas pensando si hubiera sido para lo nuevo de Los Secretos o Los Problemas, y como hubiera sido ese nuevo CD. Creo que Enrique estaba, cuando murió, en uno de sus mejores momentos creativos, si es que alguna vez tuvo algún momento creativo malo.
Por suerte Álvaro defiende bien sus canciones, y desde que no esta Enrique ha sacado dos discos muy buenos, pero el hueco de este hombre en el escenario y en la música es difícil de rellenar.
Cuando me enteré de su muerte por los medios de comunicación, no lloré, porque los chicos no lloran, pero si sentí muchísimo su perdida. Una semana después le llevé flores a su tumba.
Ahora que se cumplen diez años, volveré a poner un ramo, para recordar que allí, esta la voz más triste y cercana que jamás escuche, y que Enrique resucita cada día en los cientos de personas que después de 10 años seguimos escuchándole casi a diario, probablemente más contento allí arriba, que en este “mundo raro”, que tan mal le entendió.
Y siguiendo con este ciclo fúnebre, y aunque esperaba escribir sobre otro tema, se ha cruzado el día de difuntos entre medias y me he visto obligado a escribir sobre él. Cualquiera que siga mi blog, sabe de mi afición hacia todo lo relacionado con la muerte y que es un tema recurrente al que siempre vuelvo. Yo, como casi todos los españoles, recordamos el día de difuntos como un día casi festivo de visita a los cementerios, viaje al pueblo (el que lo tenga) y comida familiar. Algo parecido a lo que ocurre con otras festividades, pero esta sirve para honrar a nuestros muertos. Sí, ya se que hay gente muy moderna que dice que se les debería recordar en cualquier momento y que no hace falta que sea una fecha concreta, pero yo digo ¿Por qué no?. Hay un día de navidad, un día de la constitución, y un día de los muertos. Es una tradición. Como seguidor y admirador de las costumbres españolas, cada año me maravillo con todo lo que rodea a este día y me asusto de cómo otras tradiciones que no tienen nada que ver con las de aquí van invadiendo nuestra cultura. Me refiero a la americanada de Halloween. Mi recuerdo de este día es el de mi madre y mis tías, cubo de agua y paño en mano, yendo a limpiar la tumba familiar. Así sigue siendo. Uno engalana su última residencia como cuando va a recibir una visita. Y los comentarios tipo “no vaya a ser que pase alguien por allí y no tenga flores puestas, o no este la lápida limpia”. A resaltar que suele ser algo femenino, los hombres como mucho las acompañan. Existe un lado pagano, casi frívolo, que también me gusta como el de llamar a los dulces típicos de ese día huesos de santo. Al fin y al cabo casi todas las fiestas religiosas tienen un inicio pagano. El día esta repleto de leyendas apasionantes. Mi madre nos contaba que la noche de difuntos, estos están libres por la tierra. Es como una licencia que se les da para vagar nuevamente por el mundo de los vivos. Ella cuenta que en su pueblo toledano, en cuanto oscurecía se encerraban todos en casa por miedo a encontrase con algún ánima perdida. También herede de mi familia la costumbre de encender un cirio para cada familiar que ya no esta con nosotros. Tradición que cumplimos en mi casa a pies juntillas. Yo, por supuesto, no he celebrado Halloween ni creo que lo haga nunca. Lo primero porque no me gusta disfrazarme y lo segundo porque mi tradición me gusta muchísimo más que la otra. La veo mas divertida que le vamos a hacer. Prefiero esperar en casa a ver si aparece algún espectro, que vestirme de Drácula y hacer el tonto en una discoteca (con todos mis respetos hacia quien lo haga). Aunque no es mi día preferido para visitar cementerios a nivel cultural, ya que hay demasiado gente, si es un día para reflexionar sobre la muerte, de como las nuevas generaciones la rechazan y viven al margen de ella y como las personas mayores tienen mucha mas cultura de morir que los mas jóvenes. Pero bueno, del tema de la muerte y sus tradiciones y su cultura, seguro que escribiré mucho más.