lunes, 19 de octubre de 2020

Tiempo Atrás

           Tiempo atrás o mirar hacia atrás. No sé por qué recordé hace unos días mi blog. Este blog al que tanto tiempo hace que olvidé. Me fui un día, sin más, cuando comprendí que me estaba repitiendo, o tal vez que ya no había nada más que añadir. Este espacio que durante años fue una especie de catarsis y que cuando me he vuelto a leer apenas si me reconozco se convirtió en un montón de textos perdidos por la web. Empecé como diario de viajes, seguí con mi pasión por los cementerios y la arquitectura funeraria y terminó pareciendo un manual de autoayuda repleto de consejos para ser feliz que yo mismo me apliqué. Conocí a gente estupenda con quien compartí mis aficiones; me leyeron amigos y familiares hasta tal punto que ya no me sentí cómodo. No era tan libre como pensaba (uno vive mucho mejor en el anonimato). En todo este tiempo comencé a escribir otros blogs de diferentes temáticas: mi vida en capítulos ( como si a alguien le interesase); los libros que leo, los viajes que hago... Todos fueron proyectos que se agotaron nada más empezar. Al final todo volvía a estar cerca del negro al gris. ¿Para que empezar algo nuevo si continuar está mejor?

Desde la última entrada a esta han cambiado muchas cosas. Ahora me siento más en paz conmigo mismo y no busco nada porque ya lo encontré. He dedicado gran parte de mi tiempo a escribir novela y publicarla, y sobre todo me he hecho mayor. Hacerse mayor a veces está bien y otras no tanto. Parece que uno deja de cuestionarse las cosas por que ya están las bases sentadas en la cabeza y todo muy bien estructurado. No sé si me interesa mucho eso de hacerme mayor...

Tal vez mi regreso a este espacio dure o se extinga por sequía, pero de repente tengo la sensación, otra vez, de que escribir lo que pienso me resulta útil. Venga, vamos a probar me he dicho. ¿Quién seguirá por aquí de los que estaban? Probablemente nadie. ¿llegarán otros nuevos? Quizá, y sino pues me autoleo que tampoco está mal. ¿Existe la palabra autoleer o con leerse basta?

Tengo en mente un montón de proyectos, una novela en marcha, una carrera a medias, un trabajo que cambia... un montón de cosas que contar. Vamos a allá, pues, a ver que pasa.

Mi vida ya no va del negro al gris, ni llega a veces hasta el blanco. Mi vida está en ese equilibrio de color grisaceo, luminoso y cómodo, pero muchas veces añoro el sobresalto de lo nuevo, la emoción de no saber que va a pasar. Cuando todo está sentado y en sus sitio parece que buscamos algo que sacuda de nuevo la modorra y nos despierte.

En fin, tiempo atrás deje este blog; Tiempo después vuelvo a él.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Benditos sean los muertos

Adiós es una palabra fea, una palabra que no me gusta. No la uso, no la entiendo, no la pongo en práctica. No me gusta decir adiós.
Y tiendo a distinguir.
Una cosa son los que se van definitivamente por que ya no van a estar en este mundo, y otra muy distinta los que se quedan aquí.
Y puestos a acordarme de los que ya marcharon me doy cuenta que son muchos. ¿Y donde quedaron sus sonrisas?¿A donde fueron a parar sus gestos, sus sueños, el tacto de su piel?
Soy el pequeño de una familia cuyos padres son los pequeños de sus respectivas familias, por lo que de todos mis tíos ya solo me quedan dos. He ido despidiéndome de ellos año tras año. los he visto marchar vestidos de blanco a bordo de una nave espacial de madera.
Durmiendo.
Tranquilos.
Sonriéndome desde el otro lado del cristal, con la calma en los labios, aquellos que me besaban de pequeño.
Se han ido y cada día, cada noche al acostarme, cada vez que paso por delante de sus casas o percibo el olor de sus perfumes o un gesto en alguien que me los recuerda, ellos se asoman a mi memoria, cada uno con su peculiaridad, cada uno con su timbre de voz exacto.
Me he despedido de tantos con la certeza de volver a verlos algún día que a ninguno le he dicho adiós.
Hasta luego, hasta siempre, hasta la vista...
Y es que adiós en una palabra fea.
Pero hay algo que me da miedo: quizá algún día no me acuerde de ellos. Quizá el tiempo borre de mi memoria la intensidad de su amor, o el color de su pelo. El timbre de su sonrisa. ¿Y si algún día no tengo la certeza de que volveré a verlos?
Benditos sean los muertos sobre los que cae la lluvia.
Con mi regreso al blog me he dado cuenta de una cosa, el fin autodidáctico de este. En todo el tiempo que el blog lleva existiendo ha pasado por muchas fases, pero al final siempre he vuelto a él para aprender, para recordar algo que había olvidado, o simplemente auto complacerme en mí mismo.
Creo que es el momento de que mis muertos se mezclen entre las tumbas y las paranoias, entre el blanco y el negro de este espacio.
Quizá así nunca caerá la lluvia sobre ellos.

viernes, 23 de enero de 2015

Ligero de equipaje


El primer día de este año al quitarme la camisa comprobé como mis hombros estaban marcados con una especie de moratón. No me dolía nada la verdad pero pensé que era mucho mejor atajar el problema a tiempo. Esto de llevar una mochila siempre a hombros no era nada practico y ocasionaba dolores que no eran necesarios.
El caso es que yo estaba totalmente convencido que me la había quitado hacia tiempo, que hace unos años miré en su interior y vi que estaba tan llena que lo mejor era vaciarla, y así lo hice.
Pero esta mochila tiene algo especial, y no especialmente bueno.
Cuando la miré hace unos años saqué un montón de recibos, las letras de la hipoteca, amores que ya no iban a ninguna parte, amigos que no me aportaban nada, juicios, prejuicios, opiniones, y hasta alguna enfermedad que me auto provocaba y que en realidad no existía.
Saqué la moral y la lancé por la ventana, saqué el “no debo hacer esto “ y lo sustituí por un “haz lo que te de la gana”, pesa mucho menos, pero también pesa.
El caso es que al descolgarme la mochila y mirar dentro estaba otra vez igual de llena. Había sustituido mis facturas por planes de futuro, los amores que no van a ninguna parte por otros similares, nuevos prejuicios se habían colado por la cremalleras entreabiertas, rencores, algun que otro enemigo... tantas y tantas cosas pesadas que hasta yo me sorprendí al comprobarlo; pero sobre todo en el  fondo había algo que daba ocupaba demasiado, que pesaba mucho: las opiniones de los demás.
El juicio que creía que los demás harían sobre mí y sobre mis actos. Las opiniones que sutilmente lanzadas durante días y días se habían filtrado silenciosas, imperceptibles, moralizantes, y de esta manera iban formando bloque, haciendo piña y estaban acomodadas en el fondo de la mochila.
¿Todo esto es mio? me dije. ¿Debo sacarlo todo y dejar la mochila vacía? ¿Es quizá una inconsciencia no aprender de los demás, no dejar que estos te influyan o enseñen(todo depende de cómo se mire)? ¿No es la vida un libro abierto y lleno de lecciones? Quizá si vacío todo esto pierda mucho de lo que los demás me pueden enseñar. Quizá debo hacer una nueva lectura de todo lo que aquí esta aparcado. Quiza...
Las sostuve en mis manos por un instante pensando si guardarlo o tirarlo todo para empezar de nuevo. Entonce note el dolor de los hombros, la marca que en estos había quedado.
Abrí la ventana y lo lancé todo a la calle: trapos, fotos, recuerdos, experiencias.
Entró aire fresco.
Otra vez la mochila casi vacía.
Otra vez los hombros ligeros.
Es más mi estilo, es más yo.

domingo, 11 de enero de 2015

En blanco

A veces pienso que me quedo en blanco durante horas, meses e incluso años mientras la vida sigue transcurriendo. Me quedo en blanco no por que no viva, eso es muy difícil, sino por la propia vida me deja en blanco. Claro, mucho mejor es estar en blanco que en negro; el blanco es luz, que aunque ciegue siempre es mejor que la oscuridad. Pero tanto me ciega esta luz que las cosas pasan sin que yo las vea. Pasa el tiempo y apenas me doy cuenta. Cambian las circunstancias a mi alrededor y estoy tan cegado por tanta luz que cuando quiero mirar ya no hay nada. 
Hace prácticamente dos años que deje este blog. Lo cerré y hasta bloqueé porque de repente me di cuenta de que ya no tenía nada que contar, sin embargo me ha servido de terapia mil veces por que he vuelto a el de forma recurrente para releer lo que ya había escrito, y en muchas ocasiones me reconocí, en muchas otras no. 
Cuanto he cambiado me dije a veces; hasta cuando voy a seguir igual, me dije otras. 
Que gran terapia es esto de escribir lo que uno siente o piensa en cada momento. Que bueno es volver por un instante a leer lo que sintió y a sentirse ridículo por ello, o al revés.
Si, creo que estoy en blanco, por eso no escribo, por eso no hago nada para que las cosas cambien (si es que quiero que cambien que no lo sé) por eso me dejo fluir en este espacio en blanco.
Hay un gran escenario, o una calle, o una ciudad... no lo sé. Solo sé que es todo blanco, como si se hubieran pintado las paredes y los suelos y el cielo de ese color, y yo voy caminando por en medio y alguien va poniendo cosas en mi camino: otras ciudades, mil situaciones, campos y mares y personas, sobre todo personas. Personas que se plantan delante de mí y a las que miro a los ojos una sola vez y les digo: Ey!, estoy aquí, mira como soy ¿te gusto? y ellas dicen: si, me gustas, pero algo me dice que no. Entonces yo miro hacia arriba, algo muy común en mí y dejo que la mirada se vaya hacia otro lado, hacia la nada y lo veo todo blanco y sigo caminando un poco más.
Pero al fondo todo sigue estando en blanco.
No me quejo, la verdad que no me gusta quejarme de casi nada. Me gusta vivir en blanco. 
Quizá la felicidad sea esto y yo soy muy feliz. Quizá la gente piense que lo ideal es vivir siempre mirando hacia el futuro, pensando que vamos a hacer y hacia donde queremos ir. Quizá las personas tengamos que aferrarnos a los recuerdos para saber quienes somos.Tal vez haya que vivir siempre en un espacio que no sea el presente donde todo es luz, donde no hay nada que hacer por que se hace solo; pero una cosa tengo cada vez mas clara, al fin y al cabo eso es lo único que tenemos, el ahora y el blanco es un color bonito (¿el blanco es un color?). 
Tengo ganas de escribir, por pura terapia, y creo que intentaré volver a hacerlo en este blog. Mi blog.
No sé cuantos de los que estaban permanecerán, cuantos se habrán ido....
Veremos si soy capaz. 
Esto de vivir en blanco me ciega...

lunes, 21 de enero de 2013

Sorpresas

Y es que la vida no deja de sorprender. A veces se nos escapa de las manos para bien o para mal, se retuerce y parece que se queda atascada en algún lugar. Se pone delante y  la empujas pero no avanza cuando tu quieres sino cuando a ella le da la gana; piensas: ¿Que hago para que esto cambie?¿que puedo hacer yo? Y al final el tiempo te enseña que hacer, te enseña que en muchos aspectos no hay que hacer nada, porque si lo haces la vida se va enfada y se esconde. 
No sé si hay destino, probablemente no hay nada predefinido y es tan solo un cúmulo de casualidades: estar en el lugar correcto el día correcto, o cruzar por un sitio cuando no debías hacerlo. Y esa casualidad desencadena un montón de circunstancias impredecibles.
La vida no deja de sorprender y que bien que sea asé. 
Siempre me ha dado algo de pena las personas a las que ya no les sorprende nada, la gente que lo tiene todo claro y no se cuestiona las cosas. No es que yo me crea superior ni distinto por conservar (y batallar por conservar) ese puntito de ingenuidad tan necesario para ser feliz. Y es que la vida no deja de sorprenderme: cuantos giros inesperados  cuantas situaciones distintas, cuantas veces pasamos por el "yo por ahí no paso" y pasas, pasas aunque no quieras o aunque si. Es entonces cuando te das cuenta una y otra vez que la vida no deja jamas de sorprenderte.Ahora vives solo, mañana con amigos, tal vez con pareja, tal vez no aparezca nunca nada de eso. 
Que invento eso de reinventarse. Reinventarse es un placer absoluto, pero no reinventarse por que si. Yo soy mas de reinventarme a la fuerza, a lo bestia, cuando ya no queda otra.
Uno defiende sus valores, ahora, si no les gustan tengo otros...Es más si no gustan, si no son rentables, o si simplemente están caducos y ya no me hacen feliz. En ese momento que mejor que reinventarse; más que nada por que al volverte a hacer, al volver a partir de cero ( lo de partir de cero es un decir, por que partir de uno o de dos suena mal) se vuelven a ver las cosas desde otra perspectiva. Distinto, nuevo... es como probarte unos zapatos nuevos, o un nuevo pantalón.Al principio no sienta, roza, aprieta  y de alguna manera sientes añoranza por el antiguo, ese zapato viejo y feo pero tan cómodo que ya te habías hecho a andar con él... o el pantalón que ahora ajusta y parece llegar a tu armario a fastidiarte pero que al final tras un poco de uso es con el que mejor te ves.
¿Y que necesidad tenia yo de comprarme zapatos nuevos? Es que estos ya no estaban para muchos trotes. Estos ya habían andado todo lo que debían y empezaban a ser demasiado incómodos y feos. Vamos allá, que la pereza es mínima y la recompensa grande, lo se.  
En fin, la vida... La vida no deja de sorprender a a uno. Una nueva casa, un nuevo amor, un nuevo trabajo. Mas dinero, menos dinero. Problemillas de salud, poca cosa. Salud de hierro... subidas, bajadas, amorfes, desamores, amigos y compañeros de vida, familia buena o mala familia, la que te toca esa no se puede escoger... y tras cada uno de estas cosas la vida, asomando la cara a cada recodo del camino...
¿Y que seria de nosotros sin esas sorpresas? 
Simplemente no estaríamos vivos ...

domingo, 30 de septiembre de 2012

De viaje

Anoche me dormí pensando en un viaje. De hecho el viaje empezó hace un tiempo y aun estoy en él. El viaje en el que estoy es largo (espero que lo sea) y también espero que intenso. Miré el catálogo que me dieron en la agencia y al que poco a poco le he ido añadiendo fotos, recuerdos, enseñanzas... Me di cuenta que un un viaje tan intenso había  formado un catálogo extenso.
Pensé que en este viaje, algunos compañeros corrieron demasiado y se olvidaron que tarde o temprano llegamos al mismo destino, que su inocencia pasó rápido en un afán por ser mayores y ahora les gustaría ser niños otra vez.
Comprendí que muchos perdieron su salud por buscar riqueza, espacios iluminados pero frios, cuevas repletas de tesoros que ansiósamente anhelaban  en cada parada del camino, y se olvidaron de disfrutar el paisaje por llenar las arcas...Muchos las vaciarían ahora por recobrar la salud perdida.
Otros tenían tanta ilusión por ver cosas nuevas y que aun estaban por llegar; y a la vez añoraban tanto todo lo que quedó atrás  que la mayoría de las veces se perdieron lo único cierto que les quedaba: la proeza que cada paisaje ofrecía ante sus ojos en este mismo instante.
Algunos vivieron el viaje como si nunca fueran a morir, y al final del camino se lamentaron de haber muerto como si nunca hubieran vivido el viaje
Es difícil aprender todas la reglas del camino, de hecho cada uno marca las suyas. Ojala hubiera un manual que nos dijese que pasos seguir para llegar a la meta con la satisfación del trabajo bien hecho, pero no las hay.
Sin embargo uno aprende e intenta poner en practica todos los consejos recibidos de sus mayores, todas las enseñanzas que los sabios dejaron escritas, y así, con disciplina y atencion concluye  que no podemos forzar a que nadie nos ame, pero si podemos dejarnos amar.
Que podemos pasarnos una vida entera para ganarnos  la confianza de un amigo y podemos perderla en pocos segundos por no saber actuar bien,por una  palabra o una actitud.
Que no es más valioso lo que hemos conseguido por el camino, sino a quien hemos conseguido que nos acompañe.
Que compararse con los demás no sirve de mucho, Siempre veremos a otros mejores y a otros cuantos  peores que nosotros, pero al fin y al cabo de que nos sirve...
Que el más rico es el que menos necesita, el que todo su tiempo a perdido en tener más, siempre se sentirá pobre.
Que debemos controlar nuestras mezquindades, nuestros vicios y nuestras manías  sino estas acabaran por controlarnos a nosotros.
Que en pocos segundos podemos abrir una herida profunda en las personas que queremos y que esta necesitara años para cicatrizar.
Debemos aprender que por que alguien nos moleste y nos dañe, no tenemos derecho a hacérselo nosotros a los demás, por que de esta manera el circulo no se cerrará nunca.
Que el mejor perdón es el  que nosotros mismos nos damos
Que podemos ser dueños de nuestra casa y nuestro dinero, pero esclavos de nuestras palabras y nuestros actos
Pero sobre todo, segun avanzamos por el camino, uno se da cuenta de una verdad absoluta que resume todas las enseñanzas del viaje y es que al final todo lo que plantamos terminaremos recogiendo, quien siembra bueno recogera su fruto y quien sembro maldad acabara por tener una cosecha abundante de desprecio y soledad.
De eso no tengo la menor duda

martes, 5 de junio de 2012

Trabajar el agradecimiento


Agradecer a la vida lo que nos ofrece, tal vez sea una de las cosas que más desatendemos.
Estamos inmersos en una queja continua: “no me gusta mi trabajo” ”gano poco””mis amigos no me escuchan””el país está fatal”, y así mil una queja que nos bombardea una y otra vez la cabeza . Pocas veces ( muchas personas ninguna) nos dedicamos a enfocarnos en lo que cada día la vida nos ofrece; y si fuera así, probablemente no tendríamos horas para agradecer todo lo que el universo, Dios, o en lo que  cada uno quiera creer pone en la palma de la mano para que lo saboreemos.
Los que tenemos amigos y familia, conocidos incluso, y valoramos esto como un regalo, sabemos bien de lo que hablamos. Conservar una amistad, crearla incluso, no es solo un merito nuestro, es sobre todo un merito suyo, de cada una de las personas que nos rodean y nos quieren,  por saber darla y recibirla.
Nuestros amigos y nuestra familia nos dedican su tiempo libre gratuitamente ¿no es esto maravilloso? ¿No es estupendo que alguien decida estar contigo en vez de descansar, o trabajar para ganar dinero, o simplemente ocupando su tiempo libre en no hacer nada?
No, nos dedican el preciado don del tiempo y la compañía, gratis, altruistamente. Y apenas se lo agradecemos, como si fuera su obligación.
Para mí lo es, y sin embargo se me olvida una y otra vez demostrar a mi familia y amigos lo mucho que los quiero, lo fundamentales que son en mi vida, por que sin ellos, probablemente, no sería mi vida.
La vida es un privilegio en sí misma, un regalo que muchas veces desperdiciamos en cosas banales, absurdas, vacías; en rencores que no llegan a ninguna parte, en batallas perdidas de antemano, en ambiciones económicas… En preocupaciones innecesarias
Si tenemos una casa, la queremos más  grande. Si tenemos un trabajo, le queremos mejor. Nuestro sueldo siempre es pequeño… Y que poco hacemos, además, por cambiar algo de esto. No, no digo ahora que no haya que esforzarse en mejorar, claro que sí, pero siempre sin olvidar que el camino para conseguirlo ya es parte de la recompensa, que hay que disfrutar de los paisajes que para conseguir la meta nos vamos encontrando.
He aprendido que la vida está llena de oportunidades; que cuando parece que algo terrible a pasado, que todo se está acabando, surge una nueva oportunidad, una ventana abierta que vuelve llenar de aire fresco nuestra vida.
Solo hay que saber mirar y observar todo lo que la vida te ofrece de bueno. Hoy en día trabajar ya es un privilegio, el mero hecho de vivir es un regalo, los amigos y la familia un don casi divino;  y deberíamos aprender a decir gracias cada día por tanto como tenemos, sin lamentarnos, sin permitirnos el lujo de sufrir un día tras otro por las mismas razones. Ya sé que alguien dirá que hay personas que difícilmente pueden dar gracias por algo, pero yo creo que sí, que siempre puede haber algo en la vida por lo que podamos sentirnos agradecidos.
Practiquémoslo.

lunes, 28 de mayo de 2012

No hay futuro (2ª Parte)


Y es que con esto del cambio de estación, anda uno que esta sin estar, sin saber muy bien hacia donde se dirige. Ya lo dije un par de post atrás, con esto del “no hay futuro”, que no lo tenía claro, que este era incierto; y sin embargo, depende del día, lo enfrento  o me rindo.
Hoy toca enfrentarse, mañana no lo sé; así soy yo, inestable.
Acabo de terminar un libro que se llama “el monje que vendió su Ferrari” y como yo soy así, de lo último que cae en mis manos, que me bamboleo al compas de una noticia, de un libro, de una conversación y hasta de un estado de ánimo, pues vuelvo otra vez a mi senda de autocontrol y positividad.
¿Qué no hay futuro? … a lo mejor es que no me lo marco yo, que no sé cuál es, por qué haberlo “haylo” y  el problema es saber qué futuro preferimos. Y es que uno piensa: “yo quiero tener pareja, me voy a esforzar por encontrar a una persona compatible, con quien me lleve bien y que me aparte de tanto salir y tanta vida social” y al rato se le pasa la cabeza que no. “pues no estoy yo bien ahora, sin dar cuentas a nadie, con todo mi tiempo disponible  para hacer con él lo que quiera; con la libertad de ir y venir a mi antojo…quita quita, que solo se está mejor. No hay nada más que ver a todos los emparejados para darse cuenta que solo, por regla general, se está mucho  mejor.
Así  pues si supiera que prefiero para mi futuro, sabría en que enfocarme, pero ¿Y si no sabes que es mejor? ¿y si en las diferentes opciones que te imaginas para el futuro todas te parecen bien, o ninguna?
¿Y en el plano laboral?. Siempre fui autónomo, echo en falta la libertad de trabajo, las posibilidades de ganar más, de crecer laboralmente, algo que podría pasar siendo autónomo.
Ahora tengo la oportunidad de montar algo, estoy en ello, y aun así pienso: “Pero qué necesidad tengo yo de complicarme la existencia, con lo bien que estoy de funcionario, sueldo fijo(y escaso), trabajo más o menos estable y sobre todo muy cómodo”. Me esforzaré por iniciar esta andadura, pero no tengo claro que me compense.
Bueno, así que el monje que vendió su Ferrari y cambio su vida, se marco unas metas, un dominio de su mente y sus emociones. Venció a su mundo tras unos años de avaricia y descontrol y encontró el verdadero significado de la vida tras emplearse en unas enseñanzas orientales, ciertamente interesantes. Un libro que recomiendo, porque es de los que realmente transforma (también lo hay en audio libro, os dejo enlace por si quereis)
En eso estoy de acuerdo, y claro que tengo mis metas, las visualizo, las escribo en un papel, batallo por ellas, pero a veces cuando las consigo ya no me gustan, y pienso que la meta que descarté es la que mejor me venía…”ten cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se cumpla”.
Con lo del autodominio voy mejor, cada vez menos pasional, cada vez sufro menos por casi todo, cada vez soy más estable (emocionalmente hablando, en lo demás ya se ve que no) pero es cierto que las cosas comienzan a afectarme poco. ¿Y eso es bueno? ¿qué es la vida sin emociones?¿es bueno el autocontrol que tengo sobre mí?
Claro que siento; siento cariño por mis amigos, amor por mi familia, pasión por vivir. Siento ilusión por un viaje, ganas de vacaciones, alegría por juntarme con mi gente. Me siento pleno y sin embargo deseo algo, pero ¿el qué?
En fin,  una vez mas solo tengo claro una cosa, y es que no voy para monje y que si tuviera un Ferrari no lo vendería, de momento.  Que las cosas materiales no me satisfacen, soy más de espirituales. Que necesito un cambio y no sé cual. Que debería fijarme unas metas por eso de no ir cambiando de planes cada dos por tres, pero que no sé cuáles. Así que otra vez vuelvo a pensar…¿Qué va a ser de mí?. En fin, que la vida me sorprenda, seguro que es la mejor opción.

lunes, 30 de abril de 2012

Carta de despedida


No me gustan nada las despedidas, parece que es como poner un punto y final a una historia. Me gusta más la idea del punto y aparte.
A veces las palabras se quedan cortas porque los sentimientos las superan, porque no existen letras para describir una ausencia. Una ausencia que no ha llegado, una ausencia que poco a poco a poco se acerca.
Grandes despedidas, cambio de planes, cambio de aires, cambio de vida. Hay personas que ocupan tanto espacio en uno, tanto tiempo en su vida, que cuando toca despedirse y decir, “hasta pronto, en unos meses vendré a verte a tu nueva casa, a tu nuevo destino”, piensa: en unos meses…

Unos meses…

Y yo donde me quedo, y tú a donde vas?

¿Cómo puedo sacarme a alguien con quien comparto casi el cien por cien de mi tiempo libre y colocarlo en mi vida dentro de unos meses, solo un rato, solo un par de días al mes? ¿Cuánto tiempo son unos meses de su ausencia?
¿En que se transformará esto dentro de unos meses?
Y detrás de esos meses vendrán otros mas, y otros, y así toda la vida, y tal vez algún día esa persona que ocupa hoy todo mi tiempo, se convierta en alguien que conocí, en alguien de quien ya ni uno ni el otro sienten su ausencia. En alguien que ya no me necesita, a quien ya no necesito como ahora.

Despedirse de alguien, separarse de alguien a quien quieres es una pequeña muerte. Algo muere para nacer de nuevo, de otra forma. Nunca se sabe que depara el destino para ambos. Y siempre le queda a uno la sensación de que pudo haber pasado si todo hubiera sido distinto. El destino es caprichoso, forma curvas y se retuerce, parece que no quiere adaptarse a los caprichos que nosotros le sugerimos. El destino a veces se muestra claro y dice en voz alta “te pongas como te pongas, esto tiene que ser así”, porque en esta historia todo estaba para ser de otra manera y sin embargo ha sido de esta. Caprichos del destino...

Hay personas que llegan para quedarse, de una u otra manera. Llegan, se instalan ahí y dicen: de aquí no me muevo . Hay personas que te llenan de caprichos, de amistad,  con luces y sombras. A veces hasta con dolor, pero se quedan aquí, dentro de uno, echando raíces profundas en el corazón, y veo imposible arrancarlas.
Y no quiero arrancarlas…

Cuando alguien importante se marcha de mi lado y a pesar de todo, y pese al dolor, siempre creo que no hay kilómetros que separen nuestro cariño, ni montes ni carreteras que consigan olvidarnos, ni distancias que nos hagan sentir al uno y al otro que en el corazón permaneceremos cerca.
Cuando una persona importante se marcha, brotan nuevas amistades, y resucitan antiguas; y vendrán otras, y saldrán muchas más, pero nadie podrá sustituir a cada una de las personas que ocupan mi vida. Cada una en su puesto, cada una en su lugar; pero como esta persona me dice: “ cada persona es un mundo, y tú eres mi universo”.

Un universo que ahora estará a muchos kilómetros de distancia…

lunes, 16 de abril de 2012


Hoy el día se ha levantado primaveral, ventoso pero agradable, con esa calidez tan propia de la primavera. Hoy se me ha ocurrido mirar al horizonte, es lo que suelo hacer cada día, ya sabéis que esto de mirar atrás es algo que no me suele gustar. A veces lo hago como terapia, no conviene olvidarse uno de quien es, es conveniente tener los pies en la tierra, vestirme de esa seguridad que tanto me gusta y para esto que mejor que nutrirse de las experiencia pasadas, las propias; pero hoy se me ha ocurrido mirar al horizonte, y por primera vez me he dado cuenta de que no veo la línea, que el paisaje esta tan difuminado, con tanta niebla y humedad que no veo la línea del futuro, el lugar al que me dirijo.
Uno supone, en los primeros años de juventud, que a cierta edad todo lo tendrá mucho más claro, más sentado, con la vida casi resuelta y todo con una calma adulta, y sin embargo te descubres un día con la sensación de que todo está en el aire.
Resulta que uno tiene un trabajo donde gana la mitad de lo que ganaba, más o menos estable, pero no seguro. Resulta que sus amigos de toda la vida están como si no estuvieran, unos emparejados, otros a punto de marcharse a otra ciudad a vivir, otros tan metidos en su trabajo que no saben respirar si no sacan un provecho laboral a este hecho fisiológico, otros perdidos en mundos que no tengo interés en explorar.
Resulta que cuando más necesitas a la familia, por cuestiones laborales, están todos en otra ciudad y solo los ves un par de días a la semana, y resulta que la casa de uno no es de uno, es de otro mas y del banco, y en la cuenta apenas queda dinero. Resulta que no hay un horizonte claro, que a esta edad, cuando debería estar todo claro, no lo está.
En los últimos años, sumergido como estoy en todo esto del crecimiento personal, descubrí una técnica muy popular y extendida que trata de buscar en tu interior el niño que fuiste, ese reconocimiento a la inocencia, el dejarse sorprender. Cuando éramos niños no sabíamos que era eso del horizonte, no mirábamos mas allá que el ahora. Cuando éramos niños, lo único importante era el día a día. La ilusión de lo que ofrece el momento: un juego, un rato de ocio, una caricia, un abrazo, una tarde en el parque
A veces me doy cuenta que he sido demasiado disciplinado, cuadriculado, todo milimetrado y sin que nada se escape de mis planes. Que he perdido el tiempo pensando y estructurando mi futuro, un futuro que no se ha cumplido; que luego la vida me ha devuelto lo que ella quería, porque la vida no deja nunca de sorprender.
Y eso es bueno
Así que pienso que voy a dejarme de tonterías, voy a dejar de pensar en horizontes mas o menos claros, a planificar, a luchar en exceso, a pensar en lo que debo y voy a disfrutar del presente que el futuro es muy incierto.
Al fin y al cabo siempre fui punk, por mucho que ahora ya no lleve cresta como antes y la ropa que me ponga sea más seria. A pesar de todo, o sobre todo sigue grabado en mí aquel “no hay futuro” que me pintaba en las camisetas.

jueves, 5 de abril de 2012

Cementerio de Bilbao


Vaya, parece que últimamente solo escribo una nueva entrada cuando visito algún cementerio, y es que no consigo sacar tiempo para mantener el blog y no quiero cerrarlo. En fin, mil disculpas como siempre.
El pasado fin de semana estuve de turismo por Bilbao, y como no, visita obligada fue el cementerio de la ciudad. No defraudó, como es natural.
Lo primero que uno se encuentra al adentrarse en esta gigantesca necrópolis de Derio, 208.000 metros cuadrados, es una preciosa galería columnada atribuida a Edesio de Garamendi, según la propia página del cementerio.
En estas galería se sitúan, aparte de la capilla, la casa del capellán, el deposito de cadáveres, la casa del enterrador y el crematorio.
Es un precioso recibimiento para el visitante (vivo, el muerto no se entera) que ya tan solo por eso merece una visita.


Tras las columnas y los arcos, se accede al cementerio en si, salpicado de panteones y lápidas enmohecidas. Todo él es un inmenso
jardín verde, apenas los caminos mas principales estánasfaltados, lo demás son pasos de césped cuidado.
Este cementerio sigue el urbanismo de una ciudad en miniatura, con sus viales en cuadricula, la plaza central de nuestra señora de Begoña y la distribución jerárquica en función de la clase social de los difuntos que allí reposan.
El hecho de que se enterraran aquí las grandes familias de burguesía bilbaina, y que los panteones sean una prolongacion de la casa, propició la participación de lo mas granado de los arquitectos de la primera mitad del siglo XX.
Realmente hay panteones espectaculares, que demuestran una intención de la familia de resaltar por encima de sus vecinos.
Lo cierto es que aunque de su gran extensión no nos dio tiempo a visitar ni la mitad, se puede sacar como interesante una gran parte, ya que este cementerio merece un paseo más sosegado y más documentado. Lo que deja claro nada mas adentrase en él, es que no deja indiferente.
Otro cementerio mas para el archivo de mi memoria.
Puedes ver todas las fotos pinchando aqui

martes, 21 de febrero de 2012

Abney Park Cementery

Dicen que no hay lugar más silencioso y lúgubre en toda la ciudad de Londres. Lo dudo, Londres esta repleto de espacios interesantes y oscuros, pero es cierto que tal vez el parque cementerio de Abney sea uno de los sitios que más encanto tiene de toda la gran urbe.Reconozco que nos costó bastante encontrar el sitio, casi fuimos a la aventura, buscando por internet y con ningún plano de la zona.
Nos bajamos en Stoke Newingtron y ya el barrio nos pareció algo lúgubre. Hacia bastante frío y una lluvia fina pero constante comenzaba a caer. Caminamos hasta la entrada principal y en recepción un señor de aspecto gótico nos regalo un plano fotocopiado y pobre y nos indico como visitar el cementerio. Estaba claro que no tenían demasiados visitantes últimamente.
Si Highgate nos pareció un jardín abandonado, Abney Park se nos reveló como el abandono total. No he visto en mi vida un espacio más gótico y más bello que este. Montones de hojas doradas se espacian por todos los caminos embarrados y apenas si sabiamos, cuando comenzamos a adentrarnos por el laberinto de tumbas, si caminábamos por encima de las

lápidas o por los
propios senderos antiguamente trazados ...

Abney Park es un lugar diseñado por LadyMary Abney y el doctor Isaak Watts e inagurado en 1840 como un experimento piloto de Jardin-Cementerio. La idea inicial y la que finalmente se cumplio, fue dar eterno descanso en su tierra a los "Dissenters", protestantes que no estaban a favor de la iglesia anglicana. Parece ser que nunca llego ser consagrado, pero eso a fecha de hoy da igual. Poco a poco el abandono ha ido haciendo del lugar un pequeño bosque donde la maleza come los rostros de los angeles de piedra. Un espacio donde conviven arboles centenarios con cruces y lapidas. Poco a poco la humedad a ido tiñendo el rostro de las esculturas y la hiedra se ha acomodado sobre la piedra, dotandolo de una belleza casi sobrenatural.
Tradujimos el folleto de que nos habían entregado a la entrada y comprobamos alzando la vista que éramos prácticamente los únicos visitantes que ese momento pisaban aquello.
Es difícil describir la sensación que se tiene al entrar allí (pasa con todos los cementerios), pero algo te sobrecoge el cora
zón cuando caminas, casi perdidos por entre los arboles y las sepulturas: la soledad, el silencio, la belleza, el abandono, el nombre de cientos de personas que ya nadie recuerda y que permanecen alli abajo, sepultados bajo un manto de maleza.
En el centro, como un fantasma de piedra, se nos apareció una capilla gótica bellisima y al igual que todo el conjunto terriblemente abandonada.
Casi nos perdemos entre medias de aquella gran urbe de los muertos, asombrados de el espectáculo, un nuevo espectáculo que nos ofreció gratuitamente la ciudad de Londres.
Dos horas después salimos de alli, con la absoluta certeza de que si algún día volvemos a Londres, Highgate y Abney Park volverán a ser visita obligada.
Puedes ver todas las fotos pinchando aqui

sábado, 11 de febrero de 2012

Desnudo



Hoy voy a hablar de un hombre.
Este hombre es mi amigo y creo conocerle de veras...
Este hombre tiene 36 años y no se lo cree.
Depende de como se quiera ver es demasiado joven para algunas cosas, desde otra perspectiva demasiado mayor. Así se percibe él.
No es mala persona, pero si muy particular. Las opiniones sobre su existencia oscilan entre los que le tiene por un pedante, irónico y con humor demasiado negro, hasta los afirman que su locuacidad y humanidad roza casi la tontería. Algunos le ven como el mejor amigo que se puede tener. Yo le conozco bien, mi tiempo me ha costado, y puedo afirmar que tiene lo mismo de pedante que de lúcido, de bueno que de soberbio.
Disfruta su hacer y es algo hedonista. Vive, como es lógico haciendo camino.
Tiene tendencia a la accion, a forzar las cosas para que salgan justo como él quiere, y eso le hace ver a la gente o demasiado lenta o demasiado rápida, así que vive en un constante anacronismo. Tiene tendencia a acoger en su núcleo más íntimo a seres intelectualmente perezosos o hiperactivos mentales, no hay punto medio. La mediocridad le aburre, y quizá por eso mantiene ese toque histriónico que tanto cansa a los demás. Te quiere o te rechaza y su decisiones suelen ser meditadas pero demasiado sonoras, casi teatrales.
Tal vez parezca que mi amigo es alguien interesante, un buen amigo, un personaje con el que poder contar, sin embargo en su interior, en lo más hondo de su alma, a mi amigo le aburre casi todo y con bastante asiduidad.
Él se enamora y se aburre de las personas, de los trabajos, de los deportes, de los estudios.Por ser sinceros diría que se aburre hasta de si mismo, por eso tiende a reinventarse una y otra vez, en un patético esfuerzo de parecer otro, un renovado personaje, con nuevas metas y propositos, y se cree tanto su nueva impostura que termina convirtiéndose en lo que considera cada momento.
Es complicado en esto de amar ¿Habrá amado alguna vez? me preguntó; es decir... ¿habrá aceptado alguna vez a alguien como realmente es?...Una incógnita que queda por resolver. Mi opinión, es que él ama todo el tiempo, salvo cuando, además, desea a alguien...
Y se puede dudar si amó o no, pero lo que si tiene claro es que siempre se ha sentido verdaderamente amado. Por su familia, por sus amigos, por su entorno...
Y detrás de este personaje, irónico, travieso, dual, soberbio, divertido y pandórico (palabra que acabo de conocer y que me encanta), hay otro oculto entre los pliegues de su ropa, en lo más profundo de su alma; un Mister Hyde débil, requiriente de cariño, solitario, dubitativo y tímido.
Mi amigo ha malgastado demasiado tiempo en encontrase con ese otro que se empeña en ocultar. Ahora deja que salga cuando quiera y se manifieste libremente, poco, pero libremente, y cuando aflora siente con tristeza que los demás le reclaman tal cual le conocen. Así que de alguna manera termina siempre claudicando.
No obstante este hombre disfruta viviendo. A su manera, pero disfruta de la vida y en sus planes más inmediatos no entra morirse. En un futuro si, como es natural, pero él no tiene miedo a la muerte, le gustan los cementerios y pasear entre las tumbas. La muerte es solo un capítulo más de la vida. Puede que sea el ultimo, se empeña en decir.
Tiende a jugársela en situaciones de las que los demás escapan. A involucrase en los problemas ajenos y luego arrepentirse. A ser demasiado sincero. A confundir a los demás con sus actos. A jugar a la ambiguedad.. tiende a ser vanidoso, es solo un juego y yo lo sé... Y casi nunca entiende a la gente.
Pero esta seguro que cuando escriba su último capitulo, de él quedara en este mundo el amor incondicional a su familia y sus amigos. Quedará el pensamiento y su forma sincera de escribir, desnudándose en cada post de su blog. Quedará su humor y su sonrisa.. y sin duda su originalidad. Quedara la certeza de que se debe luchar por lo que se quiere, sin desfallecer hasta el aburrimiento llegue este tarde o pronto.
Y quedará su conviccion de que para ser feliz, se ha de estar en el camino correcto, con la actitud correcta, y siempre de la mano de los demás, para empujar y que le empujen en los momentos difíciles.
Y como no, quedará su blog, del negro al gris, al que últimamente apenas si le dedica tiempo y que se esta volviendo demasiado blanco... Pero para que mi amigo se marche de este mundoqueda aun mucho tiempo.... O eso cree, y yo le conozco bien.

viernes, 20 de enero de 2012

Trenes Perdidos


Siempre que un tren se escapa y nos quedamos en la estación parados, muertos de frío, rodeados de escarcha esperando otro tren, pensamos que el siguiente es el que por fin nos llevará al destino que tanto anhelamos.
Trenes perdidos que pasan por delante de nuestros ojos, a veces tan rápidos que no nos da tiempo a subirnos, pero la mayoría de las veces a destiempo. Trenes que rozamos con las manos y nos llegamos a quemar, pero que por una u otra razón no conseguimos saltar dentro, tan solo imaginamos el calor de su interior, los confortables asientos, pero no entramos ni conseguimos siquiera imaginarlo.
Trenes que se escaparon irremediablemente, que nos montamos y nos bajamos con la esperanza de volverlo a coger, pero que no volvieron a pasar nunca y poco a poco se van perdiendo en el horizonte, desdibujando una figura que en otro tiempo fue tu casa y ahora parece tan lejana... Trenes perdidos..
Trenes que van y vienen, que se alejan y retornan una y otra vez hasta darte cuenta que siempre estas haciendo el mismo recorrido, pero que su acero te atrapa en el interior y ahora a apenas quedan ganas de bajarse y esperar al siguiente.
Trenes que nunca debimos coger, de los que debimos bajarnos hace tiempo y en los que permanecer es una perdida de tiempo.
Trenes que van y vienen...
He vivido con la esperanza de encontrar el tren que haga el recorrido perfecto, con los raíles nuevos y una ruta llena de aventuras, con asientos de madera, y olor a calidez ... El tiempo me ha hecho recordar todos los que dejé atrás, todos los que se perdieron, los que se pierden...los que se alejan y no puedo retener, los que no quieren quedarse, lo que empujé para que arrancaran y buscaran su propio destino...
Y a veces, pocas veces, me miro en el espejo de la estación, hago un hueco en el vaho del cristal y veo mi rostro reflejado, sonriendo, con la mirada puesta en el horizonte y todos los trenes que mientras tanto pasan por mi espalda.
Miro el reloj de la estación y pienso que se ha hecho tarde y que ya no va a pasar ninguno.
Mejor irse a casa, mañana tal vez ...

domingo, 8 de enero de 2012

Crear, pensar, vivir ...


Hace tiempo que descubrí la importancia de imaginar, de crear en mi mente lo que quiero que sea mi vida, con la paciencia y el dejar a hacer al destino su trabajo.
Los seres humanos somos unicos, capaces de componer canciones, de escribir novelas, de inventar aviones y barcos, de crear nuevas vidas a partir de nuestra imaginacion; soñar ciudades, edificios, catedrales, puentes y monasterios; de hecho me atrevería a decir que vivimos en un planeta imaginario, en un mundo surgido de una idea, o de millones de ideas que a lo largo de la historia han surgido en las mentes de los que habitaron este mundo.
Todo lo que nos rodea no deja de ser producto de la imaginación. Lo que comemos, lo que vestimos es simplemente el producto final de la mente de alguien, de un proyecto, de una idea.
Existimos porque imaginamos y cuando desenredamos la capacidad de imaginar de nuestras neuronas y las ponemos a trabajar somos capaces de crear lo mas insolito, lo inimaginable, lo increible y con esto transformamos el mundo hasta ahora conocido. La capacidad de avanzar, de sacar adelante nuevos proyectos, de enfrentarnos a nuevos retos, incluso de tropezar, a menudo nos conduce a nueva idea, a una buena idea.
Todos tenemos la capacidad de imaginar y de crear, lo que pasa es que tenemos que desarrollarla. Tenemos que aprender a ser creativos de la misma manera que debemos aprender a leer o escribir, como una formula para mejorar nuestra vida para alimentar nuestro cerebro.
Deberiamos pensar en varias cosas a la hora de desarrollar nuestra creativad, por ejemplo qué nos gusta, que campo es en el que queremos emplearnos, que nos motiva, y sobre todo imaginar como queremos que sea nuestra vida. Dedicarnos con pasión a ello. La pasión es otro ingrediente fundamental para ser feliz, porque la creatividad es pasion y la pasion lo que mueve nuestra vida y el mundo en donde vivimos.
Arriesgar, lanzarse, aunque a veces salga mal, por qué tras caer muchas veces se aprende que se conseguirá, que todo es cuestion de insistir.
Hay una ley no escrita, algo así como universal, que algunos ahora la llaman "el secreto" y la dotan de un aspecto casi paranormal o parafísico, pero que para mí es más evidente que todo eso: Es la ley de atracción, somos lo que pensamos, lo que imaginamos de nosotros mismos, y atraemos a nuestra vida. Lo que conseguimos visualizar, imaginar; porque cuando imaginas algo que quieres para tu vida, tu cerebro se pone a trabajar y todo tu mundo conspira para que esto llegue, no de forma mágica, sino porque fuimos capaces de crearlo en nosotros mismos.
Hace tiempo que cambié el chip y cada vez que algo va mal, lo cambio por un pensamiento positivo, por un proyecto, por una idea, y el tiempo me ha demostrado que mis neuronas se encargaron, no se sabe como, de transformar mi mundo y hacerlo justo como me lo imaginaba.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Highgate Cementery


Lo primero que debo hacer es disculparme con los lectores de este blog que se hayan sentido abandonados, y es que últimamente tengo poco tiempo para dedicarlo a nada. Se me pasó por la cabeza cerrar este espacio, pero algo me decía que no, así que continúo con el mientras pueda.
Gracias por aguantarme.
Hace un par de semanas hice un viaje a Londres que me permitió disfrutar de esta magnifica ciudad y como no de dos de sus cementerios, aunque me deje muchos por ver. Londres integra sus necrópolis en la ciudad, y es fácil pasear y encontrarte en un parque, o al lado de una acera un gran cementerio.Una peculiaridad de los cementerio de allí son su aspecto, tan distinto a los de España. En definitiva lugares mucho más góticos y sombríos, casi escapados de cuentos de terror. Espacios sorprendentes que permiten un paseo sosegado y un millón de fotos, aunque tanta belleza es difícil de captar con una cámara.
El cementerio de Highgate esta algo alejado del centro y del bullicio de Londres, en el precioso barrio de archway. Nos costó un poco encontrar el lugar, pero preguntando conseguimos acceder hasta él. En al entrada una señora mayor y que sabia algo de español, poco, nos vendió el boleto de acceso por 1,50 libras y nos indicó que no nos saliéramos de los caminos señalizados.

UN POCO DE HISTORIA
"Situado en lo alto de Highgate Hill, este cementerio empezó a construirse en 1839 y es
una joya de la arquitectura funeraria victoriana. Se trata de una verdadera “ciudad de los
muertos”, ya que en su interior se encuentran enterradas 168.000 personas, en
aproximadamente 52.000 tumbas. Se divide en dos secciones, la Oeste, más antigua, y
la Este, conectadas por el camino de Swain’s Lane.
Repleto de mausoleos, ángeles de piedra y frías avenidas, con el paso de los años los
árboles han invadido toda su extensión, convirtiéndolo más en un parque que en un
lugar de reposo de los difuntos. La mayor parte se encuentra abierta al público, excepto
la zona Oeste, a la que se organizan visitas guiadas. Uno de sus atractivos es ser el lugar
de descanso eterno de personajes ilustres como Karl Marx y Charles Dickens.
Desde su construcción ha protagonizado todo tipo de historias de terror, y en su interior
se han llegado a organizar cacerías de vampiros, exorcismos y ceremonias mágicas. La
profanación de tumbas fue algo habitual en este cementerio durante mucho tiempo. Por
suerte, desde que la Asociación de Amigos de Highgate se hizo cargo de su
conservación, todo permanece tranquilo. Al menos en apariencia. "
En general lo mas impresionante de este lugar es sin duda el impacto que causa al visitante, las sensaciones que produce. La naturaleza convive a sus anchas en un lugar repleto de tumbas derruidas, descuidadas y enmohecidas y esto lo llena de belleza. Al andar por sus caminos se tiene la sensación de haber viajado en el tiempo o estar viviendo una película gótica. Es increíble percibir e imaginar como fue aquel lugar antes, y como es posible que con los años sea aun más bello.
Una visita que recomiendo a todo aquel que viaje a Londres y le interese el arte funerario, por que aquí habrán tocado el cielo. Sin duda, el cementerio más bonito que jamas he visitado.
Puedes ver todas las fotos de Highgate pinchando aqui

lunes, 7 de noviembre de 2011

Mente y Corazón


Thich Naht Hanh:

"La fuente del amor está en lo profundo de nosotros y podemos ayudar a otros a sentirse felices. Una palabra, una acción o un pensamiento pueden reducir el sufrimiento de la persona y traerle alegría. Una palabra puede aportar comodidad y confianza, destruir la duda, ayudar a alguien a evitar un error, reconciliar un conflicto o abrir la puerta a la liberación. Una acción puede salvar la vida de la persona o ayudarle a aprovechar una oportunidad única."

Una de las cuestiones que siempre ha avasallado mi cabeza a sido la de qué criterio seguir a la hora de tomar decisiones: ¿Mente o corazón?Durante años he buscado la receta, el método que me permita tomar decisiones sin equivocarme. El mero hecho de pensar así, ya me hizo errar muchas veces, tomar caminos que no llevan a ninguna parte. Saber qué camino seguir es algo bastante difícil también si sólo lo hago desde lo racional, me dije, ya que será un camino sin corazón.
Mi mente hiperracionalizada en los últimos años, intentó casi siempre buscar la solución práctica a los asuntos emocionales, pero sin emoción estas muerto.
Un día, de repente te das cuentas de que no eres un robot. Que también puedes caer en el abismo de las emociones. ¿Ahora que hago?.Bien, racionaliza, se dice uno a si mismo.
¿Otra vez racionalizar ? Mejor analizar, visualizas, focalizar …
Hace años leí el libro de Daniel Goleman “Inteligencia emocional” y ahí aprendí a tomar conciencia de mis emociones y de las emociones de quien me rodea. Prácticamente es la base de esta enseñanza.
Cuando uno siente una emoción intensa, sea por la causa que sea, el fallecimiento de un ser querido, la ruptura de una pareja, los celos, un amor no correspondido … debe mirarse con los ojos internos, con los del corazón. Tomar la emoción entre las manos y dejar que suba hasta el cerebro, sustituirla por otra, analizarla, ver que es lo que te esta pasando y una vez reestructurada, volver a colocarla en su lugar.
Reconozco que con los años me he vuelto mucho mas racional de lo que era. Ser demasiado emocional me traía muchos problemas e hizo un esfuerzo por que mi corazón no me dominara. Sin embargo tampoco termina de sentarme muy bien mi raciocinio, tengo la sensación de que me estoy perdiendo algo.
A veces las emociones son tan fuerte que impiden que nuestra cabeza reaccione, solo el corazón manda. Esto me llena de frustración y de impotencia, malgastando un montón de energía. A veces, nuestro raciocinio es tan fuerte que tiene secuestrado al corazón y cuando este se manifiesta, lo hace de tal forma que a uno le sacude el alma.
¿Entonces, cual es el camino?
Desde hace bastante tiempo practico la meditación (post pendiente). Esta practica que todo el mundo que no conoce la ve como algo místico rodeado de velas e incienso en alguna posición de yoga( esta bien todo eso pero no es necesario), es algo que ha cambiado completamente mi vida. Todo lo que necesitas para vivir feliz es tiempo. Tiempo para dejar que tu mente se amolde a tus sentimientos.
La meditación es un espacio neutro, donde convive mente y corazón o mas bien ninguna de las dos cosas. Es un lugar donde la mente se queda en blanco (Siempre que no sea una meditación trascendental o meditación guiada) para poder re ubicar tus emociones. Es el espacio donde se las emociones se convierten en colores donde las moldeas para que todo salga bien.
No voy a entrar en detalle de cómo meditar, eso es tema que tratare en otro post, pero si en como manejo mis emociones a través de este estado blanco de conciencia.
Tomo la emoción, la analizo, veo sus pros y sus contras. La dejo un rato en el espacio en blanco de mi mente y la devuelvo a mi corazón de una forma que no me haga daño, que me ayude a crecer, que me enseñe a ofrecer algo más a las personas que quiero, mas amor, mas comprensión, mas ponerme en su lugar … .
De esta forma he cambiado odio por amor. Celos por comprensión, desamor por aprendizaje. Despedidas por encuentros.
Yo soy lo que quiero ser, y siento lo que quiero sentir. Y si algo viene a robarme mi energía, lo cambio por un pensamiento positivo en el espacio neutro de mi mente.

domingo, 16 de octubre de 2011

Sakura

Sakura es una palabra que utilizan los japoneses para denominar a la flor del cerezo. El florecer de un frutal, de cualquier planta es algo bellísimo y efímero; es por esto por lo que los japoneses también utilizan esta palabra como metáfora de la propia vida, rápida, bella, transitoria y de una duración determinada.
Gran parte de mi tiempo lo he utilizado mal, y me arrepiento. Muchas veces pienso que he perdido demásiado tiempo en pensar en lo que pudo haber pasado, en lo que pasó realmente he incluso imaginando con lo que pasará en un futuro. Durante todo ese tiempo lo único que he conseguido ha sido perderme la magia del presente, esa infinidad de momentos preciosos que dejamos escapar por estar pensando en otra cosa.
Empecé a buscar la magia del instante desde que escuché una frase de Lennon que decía “La vida es lo que te pasa, mientras estas ocupado haciendo otras cosas”. Comencé a darle vueltas y comprendí que se me estaba pasando el tiempo y que de alguna manera no lo estaba aprovechando en su totalidad.
Llegué aquí tan solo para ser feliz, y me lo estoy perdiendo, me dije.
A la cabeza me vienen vacaciones con mi madre pensando en mis amigos. Noches de copas con mis amigos, pensando en el dinero que me estaba gastando, y en la regañina que me iba a echar mi madre; dinero que me gasté para comprarme cosas que no puedo disfrutar por falta de tiempo … Personas a las que quise y nunca se lo dije.
Así podría enumerar cientos de situaciones que me he perdido.
El aquí y el ahora, es algo que he aprendido a valorar y a trabajar día a día para que no se me olvide, en este mundo rápido y de consumo, donde nosotros mismos somos un objeto más.
He aprendido a escuchar y disfrutar de la gente que me quiere, a la que tanto quiero. He aprendido a no poner trabas a las situaciones que te llegan por que si, tal vez a destiempo. He aprendido a disfrutar, con coherencia, de la importancia del ahora.
Este instante será solo un recuerdo, dentro de un momento y ya no se podrá recuperar. Podremos vivir otros, pero no este. Ni siquiera me arrepiento de los perdidos, me haría perder el tiempo; simplemente ahora disfruto de la magia de contemplar un cuadro; de las sensaciones que me provoca leer un libro. Del beso de mi madre, del abrazo de mis amigos, de aroma del campo y la textura del mar al rozarse con la piel. Ahora pierdo (aprovecho) unos minutos de mi tiempo en ver a mis sobrinos dormir, su respiración lenta, sus pequeños gruñidos inconscientes, puros, su piel limpia y blanca, recien estrenada.
Ahora trato de coger a mi madre de la mano y acariciar su piel curtida.
Me asomo al campo, al monte y huelo la sinfonía de aromás que dios, el universo, la naturaleza o como lo quiera llamar cada uno nos ha puesto a nuestro servicio, y pienso que la vida esta llena de pequeños instantes, de gigantescas obras de arte, que todo se podría concentrar en un solo instante, en un abrazo (algo que también he descubierto, y que regalo siempre que tengo ocasión y viene a cuento).
“Los místicos dicen que el presente es el lugar en que la eternidad suele tocar el tiempo. Cuando el alma ha abandonado todo lo que en el tiempo existe y, vacía de todo, se halla en la quietud total. Entonces se para el tiempo y es transformado por la eternidad.”
Disfrutemos pues del momento. Digamos a la gente que nos rodea que la queremos, que cada persona no es una más, es un ser único y especial, y digámoslo tantas veces como sea necesario; nos haremos felices a nosotros y se lo haremos a ellos.
Digamos a la personas que nos hacen daño, o no comprendemos, que las perdonamos, que no pasa nada, que no merece la pena vivir tan poco tiempo y vivir con rencor .
Escuchemos a Dios en su creación más perfecta, en el regalo que nos ha dado, este precioso lugar que es el mundo; que son los amigos y la familia; que son los sentidos y la música, y el arte, y el mar y el campo; y si vamos con los ojos abiertos y sin prisas, no podremos hacer otra cosa que dar gracias por este mundo y esta vida:
Aunque se acabara justo en este instante ya hubiera merecido la pena vivirla …

A mis amigos, a mis enemigos y a mi familia...

viernes, 7 de octubre de 2011

Optimismo inteligente

Últimamente, sumergido como me hallo en esta vorágine psico-espiritual que no sé muy bien hacia donde me lleva, me ha dado por leer, reflexionar e intentar comprender el por qué de la vida.
Si, supongo que algunos de vosotros pensareis que es algo que llevo haciendo desde que inicié mi andadura blogueril, sin embargo creo que ahora voy por el buen camino.
Siempre me he cebado en los asuntos mas turbios de la existencia, en las despedidas de estaciones, en las personas que complican a los demás, en la piedras del camino; pero un día, casi como una iluminación divina, comencé un viaje iniciativo hacia un terreno desconocido para mí, y eso me ha hecho descubrir que la vida se puede vivir de diferentes manera. Básicamente como uno quiera.
De repente sentí la transformación de convertirme en un optimista.
Como es natural el proceso al optimismo, la transformación hacia la energía positiva y el destierro de la negativa tiene varias fases. La primera de todas ellas es la de la negación de la realidad. En esa fase intenté convertirme en un optimista evitando los asuntos turbios de mi vida, las zancadillas que el destino te pone. Esta actitud inocente y despreocupada, tan unida al famoso “Carpe Diem” que tanto odio, solo hace complicarte aun más la existencia, ya que vives ajeno a la realidad y los problemas que inevitablemente van surgiendo a lo largo de la vida.
No señor, si esto es el camino a la felicidad, por aquí no voy bien.
Sin embargo es un paso imprescindible para alcanzar otro superior: el optimismo inteligente, concepto que entendí a partir de empacharme con las investigaciones de Martin Seligman.
El optimismo inteligente es tan simple que cualquier tonto como yo puede comprenderlo, y no es otra cosa que percibir la realidad, reconocer los problemas y al mismo tiempo tener la capacidad de descubrir como se puede cambiar, buscar acciones que produzca el cambio positivo.
De repente, como una iluminación divina comprendí el potencial que habita en mi cabeza, un potencial incalculable que me podía convertir en lo que quisiera. Un guía interior que me indicaba el camino, y que no era otro que yo mismo.
Descubrí la magia del momento, la intensidad del instante. Comencé a dar gracias a cada día de mi vida. Descubrí el Tao y en el a Dios, al mismo de siempre, y un mundo de posibles investigaciones que me veo obligado a compartir con la gente.
De repente se rompieron mis esquemas establecidos y descubrí el poder del pensamiento.
El coaching, el taoismo, la ley de la atracción y muchos conceptos hierven en mi cabeza y quiero conocerlos todos.
¿Me estaré volviendo loco? ¿Un friki? ¿un flipado de la vida? ¿un místico?.

No, me dije, simplemente estoy descubriendo el camino a la felicidad, y no me va nada mal.
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