domingo, 11 de enero de 2015

En blanco

A veces pienso que me quedo en blanco durante horas, meses e incluso años mientras la vida sigue transcurriendo. Me quedo en blanco no por que no viva, eso es muy difícil, sino por la propia vida me deja en blanco. Claro, mucho mejor es estar en blanco que en negro; el blanco es luz, que aunque ciegue siempre es mejor que la oscuridad. Pero tanto me ciega esta luz que las cosas pasan sin que yo las vea. Pasa el tiempo y apenas me doy cuenta. Cambian las circunstancias a mi alrededor y estoy tan cegado por tanta luz que cuando quiero mirar ya no hay nada. 
Hace prácticamente dos años que deje este blog. Lo cerré y hasta bloqueé porque de repente me di cuenta de que ya no tenía nada que contar, sin embargo me ha servido de terapia mil veces por que he vuelto a el de forma recurrente para releer lo que ya había escrito, y en muchas ocasiones me reconocí, en muchas otras no. 
Cuanto he cambiado me dije a veces; hasta cuando voy a seguir igual, me dije otras. 
Que gran terapia es esto de escribir lo que uno siente o piensa en cada momento. Que bueno es volver por un instante a leer lo que sintió y a sentirse ridículo por ello, o al revés.
Si, creo que estoy en blanco, por eso no escribo, por eso no hago nada para que las cosas cambien (si es que quiero que cambien que no lo sé) por eso me dejo fluir en este espacio en blanco.
Hay un gran escenario, o una calle, o una ciudad... no lo sé. Solo sé que es todo blanco, como si se hubieran pintado las paredes y los suelos y el cielo de ese color, y yo voy caminando por en medio y alguien va poniendo cosas en mi camino: otras ciudades, mil situaciones, campos y mares y personas, sobre todo personas. Personas que se plantan delante de mí y a las que miro a los ojos una sola vez y les digo: Ey!, estoy aquí, mira como soy ¿te gusto? y ellas dicen: si, me gustas, pero algo me dice que no. Entonces yo miro hacia arriba, algo muy común en mí y dejo que la mirada se vaya hacia otro lado, hacia la nada y lo veo todo blanco y sigo caminando un poco más.
Pero al fondo todo sigue estando en blanco.
No me quejo, la verdad que no me gusta quejarme de casi nada. Me gusta vivir en blanco. 
Quizá la felicidad sea esto y yo soy muy feliz. Quizá la gente piense que lo ideal es vivir siempre mirando hacia el futuro, pensando que vamos a hacer y hacia donde queremos ir. Quizá las personas tengamos que aferrarnos a los recuerdos para saber quienes somos.Tal vez haya que vivir siempre en un espacio que no sea el presente donde todo es luz, donde no hay nada que hacer por que se hace solo; pero una cosa tengo cada vez mas clara, al fin y al cabo eso es lo único que tenemos, el ahora y el blanco es un color bonito (¿el blanco es un color?). 
Tengo ganas de escribir, por pura terapia, y creo que intentaré volver a hacerlo en este blog. Mi blog.
No sé cuantos de los que estaban permanecerán, cuantos se habrán ido....
Veremos si soy capaz. 
Esto de vivir en blanco me ciega...

8 comentarios:

  1. Caramba, Julio, qué sorpresa. A pesar de tu larga ausencia no te había olvidado, y me alegro de tu vuelta. Y qué interesante esta disertación sobre el concepto de estar en blanco. Me he sentido identificado con algunas cosas de las que dices. Yo tengo algunas cosas escritas, en papel, de hace unos cuantos años, y casi que quisiera quemarlas, pero ciertamente sirven para conocerse uno a sí mismo, con la perspectiva del tiempo, así que ahí las dejo de momento. Bueno, pues por aquí seguimos, y a ver si te animas a seguir publicando. Un abrazote, Julio.

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  2. Roberto, gracias por continuar ahí. Creo que aquella generación de blogueros ha pasado, así que me hace ilusión encontrar a uno de los de antes.. Espero seguir publicando.
    Un abrazo

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  3. ¡Feliz año, Julio! Es un placer saludarte de nuevo :) Estar en blanco es bueno si no nos eternizamos en ese estado, ya sabes. Yo he pasado un par de meses tan fastidiosos que creo que, como el cuerpo es sabio, ha sido él el que me ha dicho... hasta aquí has llegado, ahora cambia de tema por un tiempo y restablece tu equilibrio.
    Es decir, que yo he sentido como tú te describes, y no sólo ahora, sino que me siento así de tanto en tanto. Mira, yo ya no quiero mirar hacia al futuro, aunque es inevitable preguntarse sobre qué ocurrira. Y no quiero, no sólo porque él llegará solito sino porque si me pongo a pensar en él, me acojono. No, el futuro, en mi caso, mejor dejarlo donde está y vivir el día a día como si me fuera la vida en ello.

    Por cierto, yo ahora me dedico a la pintura, casi a diario, entre otras cosas. También a la fotografía, y los viajes, aunque no siempre pueda una estar viajando, porque cuesta pasta y además es cansado si se hace muy seguido.

    Espero seguir leyéndote, Julio, así que ánimo y a seguir escribiendo :)

    Me alegra haberte saludado de nuevo. ¡Buen comienzo de semana!

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    1. Feliz año! La conclusion al final es la misma, mas vale el presente que un montón de futuro inexacto.
      Estuve mirando tu blog para ponerme al día, ya veo que has ampliado tus aficiones, genial! seguiré visitándote..
      Un abrazo grande

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  4. Me ha encantado visitarte.Este post me ha cautivado y me he sentido muy identificada con tus letras.
    A seguir escribiendo, que es una manera de sanar el alma.

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    1. Exactamente lo mismo que me paso a mi con todo tu blog. Sigo leyendote...

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  5. pues me alegra que vuelvas, esciribr ayuda mucho, al menos yo combato mis demonios internos escribiendo.
    Pues si estas en blanco! imaginate lo mucho que te queda por escribir!
    estare atento a tu proxima entrada! mientras un abrazote grandote!!

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    1. Gracias Gary, me alegra volver a saber de ti ... y que sigas en activo. Un abrazo

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